¡Bienvenida querida Kiara !

 

 

 

¡Una gran familia!

 

 

 

¡La alegría de estar juntos!

Ya nació Kiara!
Escrito por Samara Ferrara (Febrero 2008)

El nacimiento de mi hija Kiara representa una de las vivencias más trascendentales de mi vida. Me dio la oportunidad de contactar con mi esencia, sintonizar con mi sabiduría femenina, trabajar en equipo junto con mi bebe y confiar en que la vida es simplemente asombrosa. 

Antes de que naciera mi primer hijo, Ian, le dije a mi ginecólogo que yo ya sabía parir y así es como me sentí en el nacimiento de Kiara. Estuvimos en sintonía mi hija y yo  comunicándonos durante el parto y sintiéndonos la una a la otra. Es para mi tan importante haberla recibido con respeto, amor y suavidad en la calidez de nuestro hogar y la fluidez del agua.

La fiesta de bienvenida comenzó la noche del sábado 2 de febrero con ligeras contracciones de prueba. Mi abdomen se ponía duro y me daban cólicos como de menstruación. Toda la noche mi útero siguió ensayando sabiamente las contracciones que me despertaban cada 20 minutos. Calmaba el dolor con profundas respiraciones y me volvía a dormir.

A la mañana siguiente Eli, mi doula, trajo el doppler para tomar la frecuencia cardiaca de Kiara y confirmamos que estaba perfecta. A las 12 de medio día salimos mi esposo Andres, Ian y yo al parque cercano a la casa para ver si se activaban las contracciones. Y así fue! En camino al parque venia una contracción y yo me sostenía de las rejas de los vecinos para respirar profundamente. En el parque Ian y Andres jugaban en los columpios, perseguían otros niños, jugaban con palos y piedras y yo me sostenía de un árbol o el poste de los columpios cuando me venía una contracción. Andres me contaba el tiempo entre contracción y contracción. Había una señora con 2 niños que me miraba de reojo como preguntándose que rayos me estaba sucediendo. Comenzaron contracciones cada 5 minutos y duraban 45 segundos. Estas ya eran las buenas! Regresando a casa le hablamos a Eli y me dijo que me tomara una ducha, que me acostara sobre mi lado izquierdo y que si seguían cada 5 minutos era que estaba activado el trabajo de parto. Mientras me duchaba llegó mi mamá y se llevó a Ian al parque. Andres y yo nos quedamos solos en casa.

 Después de bañarme, me acosté y comenzaron las contracciones más fuertes y más seguidas. Andres sostenía mi pelvis abriéndola hacia atrás al mismo tiempo que presionaba con sus pulgares mi sacro para aliviar el dolor de las intensas contracciones que ahora comenzaban cada 2 minutos con duración de 1 minuto. Fuertísimas! Puse la música de Tai Pol que mi papa me dio y fue la música más hermosa para mis oídos en ese momento. Una mezcla de música asiática, profunda, Alegría. Andres apenas tenía unos segundos entre contracción y contracción para correr al baño, enchufar la manguera y comenzar a llenar la tina de agua. Yo le decía: "Amor ven rápido! Sostén mi cadera! Contracción!" Estábamos en un ambiente mágico entre el sonido del agua corriendo mientras se llenaba la tina, la música celestial y la luz del día entrando por las persianas.

A los pocos minutos llegaron Eli y Alejandro mi ginecólogo. Apenas terminaba de llenarse la tina cuando exclamé: "YA ESTA AQUI! Me quiero meter a la tina porque siento que ya estoy toda abierta!" Eli me dijo: "Perfecto, escucha a tu cuerpo!" Me metí al agua e inmediatamente metí los dedos por abajo para sentir la cabeza de Kiara, ya estaba descendida! Se vinieron unas 3 contracciones muy fuertes y me sostuve de la pared de la tina mientras Andres me sostenía la cadera. Mientras sentía el dolor decía: Kiara, ven mi amor, quiero conocerte! Kiaraaaaaa!!!

Mis hermanos estaban esperando en la sala contándole cuentos a Ian. Me puse en posición de cuclillas en el asiento de la tina y toqué con mis dedos la cabeza de Kiara. Ya estaba a punto de salir! Eli percibió que queríamos estar solos Andres y yo y con señas secretas le pidió a mi mama y los Drs. que se salieran. Nos dejaron a mí y a Andres solos en la habitación. Andres me acariciaba la cara, me besaba y me decía que me amaba. Me dijo al oído que me veía hermosa. Al 3er pujo estuvo a punto de salir y dije en voz alta: YA VA A NACER! Entonces toda mi familia y los Drs. se aventaron  dentro de la habitación! Le dije a Andres que yo prefería sostenerme de las agarraderas y que el recibiera a Kiara. Al siguiente pujo lo hice suavecito pero con suficiente fuerza para sacar la cabecita de Kiara y a los 2 segundos el cuerpo entero. Andres la sostuvo con sus manos y yo sin poder creer lo real que era mi hija, Kiarita hermosa! Cuánto tiempo la espere, la imaginé, la soñé con lo que podía llegar mi creatividad. Era real!

Disfrute a Kiara en mis brazos, reconociéndonos, mientras metían a Ian a la tina a los brazos de Andres. Ian lloraba y miraba a su hermanita impresionado. Tuve a Kiara en mis brazos como 10 minutos, después se acercaron Alejandro y mi mama a que mi mama cortara el cordón con las palabras: "Tu estuviste conectada a mi a través de un cordón como este, ahora tu hija dejara de estar ligada al cordón pero estará siempre conectada a tu corazón." Mis hermanos se acercaron a conocer a su sobrina. Alejandro me dio la oportunidad de sacar la placenta. Jale el cordón y pujé suavecito hasta sacarla completa. La pusimos en la ensaladera de madera, misma que usamos para la placenta de Ian. Expresé con los brazos en alto: Ya parí!!! Estaba feliz y llena de energía como si nunca hubiera estado en dolor. Alejandro me dijo: "Es el ultimo parto tuyo que atiendo, el próximo va a ser por teléfono! Tu hiciste todo solita!"

El pediatra Juan Alberto sostuvo a Kiara en una toalla y la revisó en su cuna junto con Andres e Ian. Alejandro me revisó en mi cama y vio que no tenía ningún desgarro. Me acerque a Kiara y enseguida comenzó a succionar de mi pecho izquierdo. Que maravilla, calostro puro, pura vida! Nos quedamos platicando en familia sobre la cama. Se fueron poco a poco los invitados de la fiesta y quedamos los 4 juntitos en cama disfrutando de la presencia de Kiara, la nueva integrante de nuestra familia.

Kiara pesó 4.100 Kg. al nacer.  Nació a las 2:20pm. 2 horas duro el parto! No me hicieron ningún tacto ni hubo la necesidad de interferencias innecesarias!!! Todo el parto me sentí tan conectada a mi bebe que hasta sentía que me hablaba. Yo sabia perfectamente que ya estaba toda dilatada, yo sentía perfectamente como y cuando tenia que pujar!

Me hace tan feliz recordar la forma en que quise dar a luz a mis hijos. Me llena de confianza reconocer la sabiduría con la que mi cuerpo se comunica conmigo. Amo haber disfrutado a mis hijos tan cerca de mi desde que salieron de mi cuerpo en ese momento tan adrenalínico y mágico. Estoy muy agradecida con los seres humanos que formaron parte de esta experiencia tan intensamente profunda y maravillosa que me ha hecho amar más la vida.

 

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